jueves, 14 de julio de 2016
jueves, 1 de octubre de 2015
VITO AGOSTO 2015
YANAQUILCA,
señal de que estamos por llegar al pueblo de VITO.
LLEGANDO A VITO, MI
PUEBLO
Volviendo a caminar por
la calle de mi infancia. En Vito el tiempo se ha detenido. Subsisten aún
condiciones de pobreza. De niño he sufrido de tales condiciones, ahora también
sufro al ver que los niños de hoy (y los ancianos) aún no tengan niveles
adecuados de calidad de vida. No hay agua y desagüe que genera problemas de
insalubridad, las viviendas de una sola y pequeña pieza están tugurizadas porque
es, a la vez, sala, dormitorio, cocina, comedor. No hay empleo, no hay una
cultura alimenticia, sobre todo en el sector infantil. Todo esto imposibilita
lograr una buena educación por más buenas voluntades hayan. Eso sí, me he
alegrado al ver que la mayoría cocinan a gas y los interiores de las casas
están libres de humo.
ACOMPAÑANDO A LA VIRGEN
DE LAS NIEVES EN VITO, EL 5 DE AGOSTO DE 2015
Acabo de retornar de Vito, mi pueblo. Llevé consigo un cirio
(símbolo de la LUZ) para agradecer a la Virgen de las Nieves de Vito por
protegernos y darnos Luz en el camino a mí, a mi familia y a toda la humanidad.
No encontré mejor manera de ejercer mi espiritualidad, a mi modo. Entoné
emocionado y a viva voz los cánticos en Quechua que de niño solía cantar
delante de la Virgen. “Apu Yaya Jesucrito, ccespichiccni
Diosnillay; ricraiquita mastarispa, jampui huahui nihuachcanqui” (Dios, mi
salvador; tendiendo tu manto me proteges). “Bendicionta churaycuhuay,
wasillayta ripunaypac, Qam mamayta yuyarispa ¡Ay! juchaymanta waqanaypaq”.
(Dame tu bendición en mi camino, lloraré por mis pecados al recordarte).
“Salve, salve cantaban María; que más pura que tú solo Dios; y en el cielo una
voz repetía, más que tú sólo Dios, sólo Dios”. (Foto: NEH)
EN VITO: CHICHA A DOS
MANOS, Y EN KEROS DE MADERA.
Un par de medios keros
de chicha auténtica de Vito es lo que tengo en ambas manos. La costumbre
siempre fue así, no un kero de una buena chicha, sino dos (tenemos dos ojos, te
dicen). En Vito ya no es frecuente, como antes, celebrar las fiestas con
chicha, pero todavía hay algunos vestigios. Ahora en Vito corren ríos de harta
cerveza (ojalá que la empresa cervecera pagara un canon, varios problemas
sociales tendrían solución). Desaparecieron las chombas, en su lugar bidones de
plástico. Están desapareciendo los keros, en su lugar, medios “keros” de
plástico. Opino que debemos rescatar el consumo de la chicha (nutritiva) en contra
de la dañina (y cara) cerveza. En los pueblos de Cuzco, se toman todavía una
buena chicha. ¡Salud!
VITO,
MIRANDO EL FUTURO
Vito, pueblo eterno, legendario, mítico, rebelde; el Macondo
andino con varios siglos de soledad y de pobrezas bajo el tutelaje del Apu
Calvario y de la Virgen de las Nieves. En Vito nací y viví mi niñez. Hace poco
he vuelto a encontrarme con mi pueblo y regreso con nostalgia de saber que el
tiempo se ha detenido como ocurre con muchos otros pueblos andinos del Perú.
Promover el desarrollo de Vito y de todos los pueblos del país,
significa promover sostenidamente mejores
condiciones de calidad de vida de la población (empleo, salud, educación,
vivienda). Por consiguiente, el desarrollo de los pueblos es un asunto a
mediano y largo plazo; y debe ser política de Estado de un nuevo tipo de
gobierno nacional basado en la Ciencia y la Tecnología.
No es con las políticas tradicionales de siempre que vamos a lograr promover el verdadero desarrollo de los pueblos -como lo demuestra la historia-, sino con nuevas políticas basadas en la Ciencia y Tecnología. Es tiempo que llevemos a nuestros pueblos el mensaje de la Ciencia y Tecnología como la base para construir una nueva sociedad con calidad de vida que aproxime a los peruanos –a mediano y largo plazo- hacia el ideal de la felicidad humana. Si no ¿qué otra alternativa tiene Vito?
No es con las políticas tradicionales de siempre que vamos a lograr promover el verdadero desarrollo de los pueblos -como lo demuestra la historia-, sino con nuevas políticas basadas en la Ciencia y Tecnología. Es tiempo que llevemos a nuestros pueblos el mensaje de la Ciencia y Tecnología como la base para construir una nueva sociedad con calidad de vida que aproxime a los peruanos –a mediano y largo plazo- hacia el ideal de la felicidad humana. Si no ¿qué otra alternativa tiene Vito?
Muchos pueblos del país,
unos más unos menos, tienen las mismas situaciones que las que tiene el pueblo
de Vito. Inclusive en los alrededores de las grandes ciudades del Perú, existe
mucha pobreza y los peruanos sufrimos mucho. Promover el desarrollo de nuestros
pueblos es un asunto de política de Estado a mediano y largo plazo, sobre la
base de la ciencia y tecnología. (Foto: NEH)
domingo, 3 de mayo de 2015
142º ANIVERSARIO DE LA REGIÓN DE APURÍMAC
Después de muchos años regresé a la ciudad de Abancay, capital de la
Región Apurímac, en esta ocasión invitado por el Gobierno Regional para
participar en la Ceremonia Central por el 142º Aniversario del Departamento de
Apurímac que se llevó a cabo en el Auditorio Micaela Bastidas.
En dicha Ceremonia, el Gobierno Regional de Apurímac me ha otorgado la
distinción “José María Arguedas” según establece la Resolución Ejecutiva
Regional Nº 356-2015-GR-Apurímac/GR del 28 de abril
de 2015 (“Reconocer y felicitar al doctor Nemesio Espinoza Herrera, por su
destacada contribución a la cultura y educación e identificación regional y se
le otorga la distinción honorífica José María Arguedas por ser un apurimeño
intelectual destacado”). Igualmente fueron distinguidos otros destacados
apurimeños.
Estoy muy agradecido al Gobierno Regional que
preside el Mg. Wilber Venegas Torres y a todos quienes han hecho la propuesta.
Muchas gracias también al Consejero Regional por Antabamba señor William
Collado López y al señor Alcalde Provincial de Antabamba, profesor Oscar
Paniura Navarro.
viernes, 10 de abril de 2015
60 AÑOS DE VIDA
60 AÑOS DE EDAD
Disculpen esta vanidad. ¡¡¡He cumplido 60 años!!!
He cumplido 60 años, gracias a Dios, en buenas condiciones; al menos así lo creo. Al inicio me resultaba inaceptable verme como persona de tercera edad, yo que estaba acostumbrado a sentirme joven siempre.
SÁBADO 21 DE ABRIL DE 2015: CELEBRACIÓN DE MIS 60 AÑOS DE VIDA
El sábado 21 de marzo del presente año 2015 nos hemos reunido la familia para celebrar mis 60 años de edad. Hemos celebrado, como tiene que ser, con la Banda Típica, con Arpa y violín y con orquesta; con huaynos, cumbias, mayura y la huaylía. Gracias a todos por su asistencia. Es un gran recuerdo de la vida que nunca olvidaré. Gracias la participación de la Banda Típica Virgen de las Nieves de Vito, del Arpa y violín de los hermanos Pancorbo de Antilla y de la Banda Orquesta de los Hermanos Gómez.
Disculpen esta vanidad. ¡¡¡He cumplido 60 años!!!
He cumplido 60 años, gracias a Dios, en buenas condiciones; al menos así lo creo. Al inicio me resultaba inaceptable verme como persona de tercera edad, yo que estaba acostumbrado a sentirme joven siempre.
Hace poco, y recién cumplido 60 años, me encontré en una larga cola para hacer un pago en el banco. El vigilante me preguntó que cuántos años tenía. ¡60!, respondí a mucha honra y con voz altisonante. Me invitó a pasar a otra cola: ¡era de ancianos! Me sentí incómodo, miré hacia los lados y sigilosamente me salí casi corriendo de la cola y ese día no pagué mi cuenta. Me resistía a admitir que formaba parte de la legión de los llamados adultos mayores. Ahora ya estoy acostumbrándome con beneplácito a mi edad.
Seis décadas de vida he cumplido. Tengo sentimientos encontrados. A lo largo de mis 60 años de vida he tenido alegrías, tristezas, sufrimientos, lágrimas, carencias, abundancias. He tenido éxitos y fracasos, satisfacciones y frustraciones, esperanzas y pesimismos, elogios y maltratos, amores y desamores; es decir, “confieso que he vivido”.
Miro mi futuro con mucho optimismo. Como siempre, no tengo ambiciones económicas “pues faltando todo, todo nos alcanza”. Tengo mis grandes alegrías y esperanzas: mis tres hijas, muy estudiosas y hoy profesionales; mi esposa, que aunque reñimos, estamos siempre juntos y revueltos; y San Marcos, la Universidad de “todas mis edades”. A mis 60 años de edad, tengo una promesa: cambiar y tomarme la vida con más calma; genio y figura, hasta aquí nomás. Deseo (re)nacer a los 60 años.
¡He cumplido 60 años! Y es un importante acontecimiento. Vale la pena festejarlo con la familia y eso es lo que haremos. Soy parte de una familia numerosa (véase el árbol genealógico de los Espinoza-Vásquez). Vale la pena celebrarlo al son de la Banda Típica de Vito, del Arpa y violín, de orquestas; con huaynos, huaylías y cumbias. Es que, gracias a Dios, ¡He cumplido 60 años de vida! y deseo tener muchos más, con salud, trabajo y amor.
SÁBADO 21 DE ABRIL DE 2015: CELEBRACIÓN DE MIS 60 AÑOS DE VIDA
El sábado 21 de marzo del presente año 2015 nos hemos reunido la familia para celebrar mis 60 años de edad. Hemos celebrado, como tiene que ser, con la Banda Típica, con Arpa y violín y con orquesta; con huaynos, cumbias, mayura y la huaylía. Gracias a todos por su asistencia. Es un gran recuerdo de la vida que nunca olvidaré. Gracias la participación de la Banda Típica Virgen de las Nieves de Vito, del Arpa y violín de los hermanos Pancorbo de Antilla y de la Banda Orquesta de los Hermanos Gómez.
viernes, 28 de marzo de 2014
Personajes célebres de Vito
Ing. SONIA LISSET YUCRA ZELA
Sonia Lisset Yucra Zela es Ingeniera Química egresada nada menos que de la prestigiosa Universidad
Nacional de Ingeniería (UNI). Ella es de estirpe viteña, pues, sus padres son
del pueblo de Vito.
A mí me causa admiración
personas intrépidas que van hacia grandes retos, pese a carencias y obstáculos
como es el caso de Sonia Yucra quien decidió postular a la UNI ¡e ingresó! Ahora
es una destacada Ingeniera Química colegiada. Por supuesto que hay otros casos
de jóvenes que procediendo de familias provincianas y de bajos niveles sociales
han tenido y tienen triunfos en sus estudios en la UNI y son profesionales
competentes; pero conozco directamente el caso de Sonia Lisset Yucra Zela y,
por eso, me permito felicitarla y desearla muchos éxitos en su vida profesional
porque sus éxitos serán nuestros y del pueblo de Vito.
Opino que Lisset es un
buen referente para nuestros jóvenes, hombres y mujeres, que deseen abrir
caminos a base de denodados esfuerzos y de sus deseos genuinos de superación. Un
homenaje, en la persona de Sonia Lisset Yucra Zela, a todos los jóvenes de Vito
que vienen haciendo grandes esfuerzos para forjar su educación y su profesión
en diferentes universidades e institutos. Sólo la educación nos salvará de la
pobreza y extrema pobreza.
Deseo agregar algo más que
destaca en la persona de Sonia Yucra Zela: su amor hacia sus padres. Me ha
conmovido una reciente foto en Facebook en la que Sonia Lisset aparece
abrazando a su madre en señal de reconocimiento al valioso apoyo recibido,
diciendo: “Mi madre, la joya más preciada que tengo”. Que más felicidad podemos
sentir los padres cuando nuestros hijos nos abrazan con pergaminos en las
manos. Felicitaciones nuevamente a la ingeniera Sonia Lisset Yucra Zela. Felicitaciones
también a sus padres, el Sr. Crisólogo Yucra y la Sra. Nemesia Zela.
martes, 18 de febrero de 2014
Mitos y ritos de Vito. El alma
EL
ALMA
Según Platón, cuando el cuerpo muere, su alma sigue viviendo eternamente.
Aristóteles pensaba distinto. Decía que el cuerpo y alma son indisolubles, son
únicos. Si el cuerpo muere, muere también el alma.
Camino
del alma: el infierno, el purgatorio y el paraíso
En Vito, como en la mayoría de los pueblos, creemos en la idea platónica
del alma. Cuando una persona muere, sus restos son llevados al panteón sabiendo
que su alma vivirá para siempre. Por esta razón es que cuando alguien muere, lo
entierran con sus utensilios personales. Atavían al cadáver con sus ropas más
predilectas de la que en vida fue. No dejan de ponerle su sombrero y su zapato
u ojota preferidos para protegerlo al alma de las inclemencias del largo e
ineludible camino hacia “el más allá”, descrito por Dante Alighieri. Si el
difunto tenía en vida, por ejemplo, un caballo de uso personal, debía ser sacrificado
para que le acompañe a su alma en la eternidad.
Conversaba yo con mi paisano Epifanio de esta costumbre de sacrificar
animales preferidos del fallecido y en son de broma le dije: _¿Así? Y si el
fiel perro de Eleuterio se muriera antes que él, ¿sacrificarían también a
Eleuterio para que le acompañe en la eternidad al alma de tan digno animal?
Epifanio contestó diciéndome: _No pues, animal!, primero es la persona humana!
Todos
los santos
En la festividad de “Todos los santos”, en honor al alma de “todos los muertos”,
es costumbre en Vito ofrecer al alma comidas y bebidas de las de mayor
preferencia del fallecido. Para los niños resultaba un festín la mesa con todo
tipo de comidas preferidas del difunto (cancha, ccapi, mote, habas face,
charqui canca, año, papa sancochada, etc., etc.) y previo rezo del Padrenuestro
que aunque no lo sabíamos de largo, bastaba
sólo murmurarlos, los niños disfrutábamos de la comida del alma. Así, al
final, no era el muerto sino nosotros, los vivos, los que nos beneficiábamos de
la variada “comida del alma”.
Siendo nuestra creencia de que “cuando el cuerpo muere, el alma vive
eternamente”, acostumbramos ir a los cementerios para reunirnos con la
inmortalidad de sus alma de los seres queridos que ya se fueron, porque sabemos
(creemos) que sus espíritus están ahí; y en efecto ¡están ahí! Yo suelo visitar
a mis padres que están en el cementerio y “converso” con ellos, con sus almas. ¡Están
ahí sus espíritus!
Misa en
honor al alma
También acostumbramos hacer Misa en honor al alma del que en vida fue. Debo
confesar que no soy partidario de ir a Misas de difunto. He notado que algunos
–por no decir la mayoría- en la Misa se esfuerzan en poner compungidos sus
rostros y sin realmente sentirlo decir el cliché “mis condolencias”. Pura
hipocresía. Y lo más probable es que en vida ni siquiera estuvieron a su lado
ni le profesaron amor o amistad. Prefiero, antes que asistir a las misas,
recordar haber tenido la oportunidad de ir su lecho de enfermo, de haber
ayudado cuando en vida algo necesitaba, haberlo compartido mi amistad, haberlo
abrazado. Hace poco me enteré que uno de mis pocos amigos había fallecido,
reniego que no me hayan pasado la voz cuando estaba enfermo, lamento no haberme
interesado en él en este último año aún por la poca distancia que nos separaba.
En lugar de ir presuroso a la Misa, lo que hice es encontrarme conmigo mismo y
en silencio “conversar” con su alma del difunto y, en ese trance convertido en oración,
expresar el dolor de su partida.
En una ocasión, mi paisano Eustaquio me invitó a una Misa en honor del
alma de un familiar suyo. Según me enteré después, Eustaquio no lo veía hace
muchísimos años ni se había interesado activamente en vida del difunto. Después
de la Misa pasamos a su casa donde había abundante comida y cerveza y, como es ya
habitual, terminamos con la Huaylía.
El alma
según Aristóteles
El gran filósofo Aristóteles, como decíamos, pensaba distinto a Platón
acerca del alma. Sostenía la teoría de que
“si el cuerpo muere, muere también el alma”. Esto significa que cuando el
cuerpo muere, o como dicen mis paisanos, cuando una persona “estira la pata”,
¡todo se acabó! Pero como el cuerpo no se convierte instantáneamente en tierra (“de
polvo eres y en polvo te vuelves”), había que depositar los restos (o despojos)
del difunto en el cementerio; o lo que es más dramático aún: cremarlo, o sea, ¡quemar
al cadáver! A propósito de la costumbre de la cremación del cuerpo fallecido,
mi paisano Jacinto dice al respecto: “-¿Qué cosa?, ¿tá won?; ¿yo qué mal
tendría que haber hecho en vida para que me condenen a la hoguera? Si “estiro
la pata”, que mis restos sean puestos bajo tierra ¡y se acabó! No me lloren ni
me lleven flores ni digan discursos diciendo “era buena gente”; más bien lo que
quiero es que me ofrezcan amor y amistad hoy que estoy vivo. ¡Qué profunda la
filosofía de Jacinto!
El
miedo al alma
En Vito el alma es temida no sólo por los niños sino hasta por los mayores.
¡¡¡Mamallay!!! En los niños causa pánico la idea del alma porque la imaginación
infantil asocia el alma con el muerto que anda, con el condenado, con el fantasma,
con el espíritu, con la calavera, con la cabeza andante, con el mismísimo
diablo. ¡¡¡Mamallay!!! Recuerdo que cuando era niño, a partir de las 5 ó 6 de
la tarde, yo ya no era feliz en el pueblo debido a mis miedos al alma. Mis
hermanos mayores se aprovechaban de tal penosa situación mía, pues en algunas
ocasiones empezaban a relatar cuentos acerca del alma para infundirme más miedo
todavía. ¡¡¡Mamallay!!!
¿Qué el alma causa miedo sólo a los niños? Mentira. Recuerdo que mi padre
era “miedoso” a las almas. Cuentan que en una ocasión mi padre José regresaba
de la puna trayendo carne y la tarde le cayó en Huarancca, lugar más o menos
distante aún del pueblo. Aceleró los pasos a su caballo “Huiccro” debido a que,
como era propio en él a esas horas, sus miedos en relación a las almas se
acrecentaron cada vez más y maldecía que Evarista, mi madre, no estuviera ahí,
con él. Llegó a Sulcaymarca, lugar ya más próximo a Vito, cuando en eso vio que
el anciano Feliciano venía en sentido contrario a su camino. Hiccro se
encabritó como si a un alma habría visto, porque dicen que los animales, a diferencia
de las personas humanas, ven al alma. Mi padre no se percató de ese hecho y le
saludó muy atentamente a don Feliciano pero no halló respuesta y sin mostrar su
rostro el anciano se le cruzó. Habría caminado unos cien metros más, cuando en
eso José oyó el repicar fúnebre de las campanas del pueblo de Vito (que es el
tañer singular para anunciar que alguien en el pueblo había fallecido). Mi
padre, muy entrado en pánico y ya casi oscureciendo, sudando de terror, al fin
llegó a casa más rápido que un rayo y lo primero que hizo fue abalanzarse hacia
mi madre para cerciorarse que estaba en casa y en compañía.
Como era de esperarse, la obligada pregunta a mi madre fue: -¿Por qué redoblan
las campanas? –Es que don Feliciano, pobrecito, ha fallecido, fue la aterradora
respuesta de mi madre. ¡Qué!!! ¡Don Feliciano!!! ¡Si acabo de cruzarme con él
en el camin…. Ni bien terminaba decir esto mi padre se desplomó desmayado pues supo
que se había cruzado con lo que más le daba miedo en su vida: el alma.
¡¡¡Mamallay!!! Tardaron varios minutos para reanimarlo a mi padre que había
perdido sentido y estando ya en razón oró el Padrenuestro al derecho y al
revés, en castellano y en quechua; tardaron días para reconfortarse y no salió
de casa por varias semanas.
Yo he
visto al alma en persona. ¡¡¡Mamallay!!!
Sobre el asunto del alma no sólo he escuchado cuentos. En Vito he vivido
mi propia experiencia ¡He visto al alma! ¡¡¡Mamallay!!! Relataré más o menos
así. De niño era yo, como les decía, muy miedoso al alma. Mi idea del alma
estaba vinculada al muerto viviente, al condenado, al diablo, a quienes mi
imaginación graficaba con figuras aterrorizantes. A pesar que les suplicaba a
mis hermanos mayores que al anochecer no me relataran cuentos acerca del alma,
ellos lo hacían con más ganas y decían, entre otras cosas, que los ojos del alma brillaban como el fuego,
que eran luminosos. ¡¡¡Mamallay!!! Esta idea de que los ojos del alma brillan tenía
impregnada en mi mente infantil. En una ocasión, cuando ya era noche, estaba yo
en la puerta de mi casa luchando contra mis miedos porque mi hermano mayor
determinó contarnos otro cuento de almas como parte de un plan tenebroso de
darme al susto de mi vida. Teníamos dos caballos que estaban en el patio. Terminado
el cuento fúnebre uno de mis hermanos habría alumbrado a propósito con una
linterna al rostro de los dos caballos. Siendo la noche muy lúgubre y siendo
los caballos de color negro vi, al frente mío, al mismísimo alma, al diablo en
persona, pues vi aterrorizado cuatro ojos fulgurantes. ¡No era un alma sino dos!.
¡¡¡Mamallay!!! Grité en silencio, entré en pánico, sentí mis cabellos erizados
y ¡suácate!, perdí el conocimiento. Cuando volví en sí de mi desmayo, noté que mis
hermanos trataban de reanimarme echándome agua. No pude dormir toda esa noche,
ni las siguientes. El maléfico truco para asustarme era sencillo: si alumbras a
algún animal de noche (cuy, perro, llama, vaca, caballo, etc.) sus ojos brillan,
de color rojo, como los ojos del alma en los cuentos.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Takanakuy 2013 en Abancay
TAKANAKUY EN ABANCAY
El Ingeniero Nilo Dueñas organizó el evento
Pedro
Hanampa (45) sabía que sería el primero. Siempre lo había sido. Como bailarín
de huaylía en Haquira, su pueblo natal, encabezaba siempre una de las columnas
de su grupo de danzantes. Era el primero de la línea, el 'puntalesna' que
respondía a cualquier desafío.
Huaylía
significa aleluya. Nosotros bailamos para alegrar el nacimiento del niño
Jesús", dice el ingeniero Nilo Dueñas (33), organizador de la primera
exhibición de Takanakuy en Abancay, capital de la región Apurímac. Lo dice como
quien asocia la Navidad a esta fiesta de las alturas andinas. Pero la huaylía
es solo la mitad de esa celebración. La otra parte es el Takanakuy, que tiene
más de reunión justiciera que de festejo divino.
Leer más
en:
http://www.larepublica.pe/22-12-2013/takanakuy-el-club-andino-de-la-pelea
Ingrese a la siguiente Página Web:
http://nemesioespinoza.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























